La Paradoja del Docente

 

La sociedad nos exige resultados impecables.
Nos pide ser psicólogos,
mediadores,
administradores,
educadores
y padres de sus hijos;
y encima, nos cuestionan en el momento en que nuestro cuerpo y nuestra mente dicen basta:
necesitamos un descanso.
Es increíble que en la actualidad,
los maestros tengan que justificar el porqué de sus vacaciones.
Como si el descanso fuera una deserción
y no el combustible indispensable
para volver a encender la curiosidad en los estudiantes.
Así que, maestro:
que no te dé pena desear estar de vacaciones.
¡Disfrútalas!
Que son bien merecidas.

Johanna Santana
Educadora, líder y gestora  educativa

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